Las formas del dinero: una historia de valor
- Elena Carrión

- 24 nov 2020
- 2 Min. de lectura
De la moneda al pago con muñeca
A lo largo de los años, a pesar de que el dinero ha evolucionado y ha adquirido diferentes formas, siempre ha servido como medio de pago. Cuando pensamos en dinero se nos vienen a la cabeza las típicas monedad y billetes. Estas actualmente están fabricadas con metales poco valiosos, sin embargo, hace unos años los metales con los que se hacían eran el oro, la plata y el bronce.
Cada vez son más los que afirman que dentro de unos años el dinero físico dejará de existir y es que en la práctica, otros métodos resultan mucho más cómodos. Si nos remontamos a las sociedades primitivas, las primeras formas de intercambio, al no existir productos que establecieran un valor, eran los trueques.
Con el paso de los años comenzaron a intercambiar bienes por otros productos como huesos o piedras. Estas podrían considerarse las primeras formas de la moneda. Fueron los griegos residentes en Turquía quienes, en el siglo VII a.C., inventaron las primeras monedas. Estas estaban fabricadas con electro, un material que mezclaba el oro y la plata, y se acuñaban con la marca de la autoridad emisora.

Años después China e India sacaron también sus propias monedas con formas extrañas. Mientras que en Grecia tenían forma circular, en estos países adoptaban la forma de lingotes o delfines.
En el siglo XI en China se inventó el papel moneda cuyo valor era equivalente a una cantidad determinada de oro. Esto dio paso a la invención del sistema fiduciario. Este sistema establece que, aunque la moneda no esté compuesta de oro y su composición valga muy poco, debemos fiarnos de su valor indicado, es decir, se basa principalmente en la confianza en la valoración de monedad y billetes.
Este sistema en ocasiones da lugar a la inflación que se produce cuando hay un aumento excesivo de la emisión de monedas o un aumento continuado de sus valores fiscales. Normalmente esto ocurría cuando se terminaba alguna guerra. Los países emitían billetes con cifras desorbitadas.
El futuro del dinero, en cambio, no tiene nada que ver con lo que ha significado la moneda a lo largo de la historia. Actualmente, las tarjetas de crédito ya se están quedando obsoletas. El pago a través del móvil se está convirtiendo en una práctica cada vez más común.
A pesar de que el futuro del dinero sigue siendo incierto, el desarrollo de las nuevas tecnologías apunta a que los Smartphones y los relojes inteligentes serán el primer método de pago para las nuevas generaciones.



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